2 agosto, 2019

La voluntad emancipatoria

por Romina Mastroberardino

Redacción por Redacción En Ensayo, Reseña

La Mujer Rota: un reclamo de Simone de Beauvoir a sus congéneres.

 

La Mujer Rota es un libro de ficción con tres historias diferentes, escrito en 1968 por Simone de Beauvoir. Allí, la autora construye tres personajes distintos de mujeres cuyo común denominador es el cuestionamiento, ya que se sienten descolocadas ante una existencia que les produce desagrado y desasosiego. Todas tienen la sensación abrumadora de que la vida ha pasado muy rápido, sin ser vivida. Todas pasan situaciones de extremo dolor por la ruptura con el patrón de felicidad femenina dictado por el sistema del género. La autora analiza con detalle la condición de la mujer limitada al espacio doméstico. Indaga sobre la despersonalización de la mujer, su dependencia y alienación en la relación conyugal. Simone de Beauvoir plantea el género como una construcción social, histórica y cultural, que se monta sobre los cuerpos biológicos (sexuados: mujer o varón), a través de la educación, la familia, la escuela y la socialización temprana.

Sus principios y sus trabajos han sido incorporados a las políticas de igualdad europeas y han dado lugar a los estudios feministas y de género de centros universitarios de vanguardia. La escritora declara: “Mis ensayos reflejan mis opciones prácticas y mis certezas intelectuales; mis novelas, el asombro al que me somete, en lo grande o en los pequeños detalles, nuestra condición humana. Corresponden a dos clases de experiencias. […] Unas y otras tienen para mí la misma importancia y autenticidad”.

La escritura de Simone de Beauvoir pareciera ser un medio y un fin, los enlaza para lograr su proyecto esencial de conocer, entender y actuar en el mundo.

Beauvoir tuvo una sensibilidad feminista desde muy joven, una capacidad para la afirmación de sí como mujer con fuerte voluntad emancipatoria. Esta sensibilidad hizo que manifestara su desprecio a la incapacidad de independencia de muchas de sus congéneres frente a los hombres. En una entrevista con John Gerassi, expresó: “Lo grave es la tendencia que tenía yo de despreciar a esas mujeres incapaces, mental o financieramente, para dar muestras de independencia frente a los hombres. En realidad, pensaba, sin confesármelo: si yo puedo, las demás también”.

Es muy interesante por otro lado analizar que Simone de Beauvoir no se consideraba a sí misma como filósofa porque concedía ese rango únicamente a los creadores de sistemas. Sin embargo, en la historia de la filosofía hay muchos pensadores que no han creado sistemas y no por ello se los deja de considerar filósofos. Algunos críticos como Michèle Le Dœuff y Toril Moi interpretan esta excesiva modestia como resultado de la temprana rendición de Beauvoir frente a Sartre. La admiración que le habría profesado y su decisión de considerarse segunda con respecto a él, sería el punto ciego no percibido por su aguda crítica a la condición femenina. La obra de Beauvoir fue realmente de avanzada para la época que le tocó vivir, además de un aporte fundamental a la filosofía de género.

 

Tres historias

La narración titulada La Mujer Rota, que da título al libro, muestra a la protagonista, una mujer madura desengañada, que exhibe sus pensamientos al lector sobre las implicancias personales de haberse consagrado a un hombre.

En Monólogo, escuchamos el soliloquio de una atormentada madre atravesada por la tragedia, que, mientras maldice desde su departamento a un París que la repugna, se empecina en echar en cara al mundo miles de cosas. Todo le produce asco. Por momentos, su lectura resulta agobiante; el relato está embriagado de un clima denso que no da respiro.

La edad de la discreción es la historia de una mujer que se da cuenta de que ya no ama ni comprende a su marido. Su largo matrimonio la enfrenta a un sinsentido.

Las protagonistas del libro La Mujer Rota no logran un saber hacer con su vida y su padecer, se regodean en la queja y el lamento. Simone intenta reflejar el dolor de estas mujeres presas de su propia vida y de los condicionamientos sociales de los que se han hecho eco, sin poder modificarlos ni lograr una invención posible.

Las protagonistas del libro también intentan hablar, pero parece no funcionarles. Lo que quieren decir es constantemente desviado.

En palabras de su autora: “La mujer rota es la víctima estupefacta de la vida que ella misma eligió: una dependencia conyugal que la deja despojada de todo y de su ser mismo cuando el amor le es rehusado”.

Beauvoir fue criticada por muchas feministas por la construcción de los personajes femeninos en este libro. Le reprocharon construir una imagen melodramática, pesimista y burlesca de las mujeres.

Sin embargo, hay señales que nos permiten encontrar en el texto una interpelación a las mujeres respecto de un modo de vivir sus propias existencias. Es posible que el fin de la autora no sea otro que enfrentarlas a sí mismas, reclamándoles una acción y una voluntad emancipatoria. La Mujer Rota intenta que la lectora se implique en un proceso de liberación, enfrentándose a la soledad para ejercer su propia libertad.

No otorga la solución, sino que entrega una experiencia imaginaria que atrapa y desafía a quedarse atento para encontrar un posible sendero hacia la existencia autónoma.


Ensayo publicado en La Pluma Nº1 en julio de 2017

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