24 septiembre, 2019

Amores pampeanos

Víctor Pedro Giménez por Víctor Pedro Giménez En Narrativa

Ilustración: “Crepúsculo en Lobos” de Jorge Frasca (óleo)

—Usté está preñada, así que se queda pa’ cuidar las casas endemientras yo me voy a la comesaría pa’ denunciar al Eustaquio. Y si ese maula yega a venir pacá usté no haga cagadas. ¿Mentendió mijita? Usté le dice que me espere.

***

Comisería de: Lobos ATUACIÓN POLICIAL Nros 3 DE 1897 Del Señor Comisario Don Toribio Sastre.

Denuncia de Francisca Sayago contra Eustaquio Ferrero, acusándolo de aber abusado de ella y de sus dos hijas.

El día de oy, 15 denero de 1897 se presenta ante mí, Toribio Sastre, Comisario de Policía de Lobos, una mujer que dijo venía a levantar una denuncia, y rispondiendo a las preguntas que le hizo contestó llamarse Francisca Sayago, viuda (no sabe de quién), santiagueña de treintaiocho años deedá quien vive en una casa blanqueada de verde al otro lao de la estasión. Dispues deso le pasé la palabra a eya y dijo: que la primera ves se casó con Ubaldo Matienzo, de quién tuvo dos hijas, la Manuela, y la Remedios, de 18 y 15 añios deedá cada una deeyas, que eran mui felises pero un día él se fue a trabajar a la cosecha, pero como estuvo cuatro años sin volver palas casas ni dar señales de vida, eya creyéndolo muerto se volvió a casar con el Faustino Reyes.

Que no sabe porque causa Reyes también la abandono hace ya mucho tiempo, y como no está sigura si los dos maridos están muertos o no, es que no sabe de cuál deyos es viuda. Que hace un añio se conoció con el Eustaquio Ferrero, peón ferroviario, quién quiso casarse denseguida con ella, pero ladisente de miedo que le pasara lo mismo que con los otros maridos no le dio el sí y solo le asetó vivir arrimada con él pero guardandole el rispeto, como si fuera su esposo endeveras, que el Ferrero se portó bien al prinsipio, era cariñioso con sus hijas y corría con los gastos de la casa. Pero muy pronto la disente, sedio cuenta que entre él y la Manuela, haiba algo y no está desasertada porque cuando aclaró las cosas resultó que su hija ya estaba gruesa y que el sedutor era su propio marido.

Que ubo un gran baruyo entre ellos, pero como se habían acostumbrado a vivir todos juntos, arreglaron las cosas, pero como marido de la Manuela, con ella “nihablarse”. Claro que eya sentía perderse un marido jóven y con empleo como Ferrero, pero le entregó a la pareja su cama matrimonial y eya se fue a dormir en el catre que usaba antes la Manuela, que las cosas siguieron bien un tiempo nomás, pero el cartero Froilán Gómez al verla libre a la disente empesó a arrastrarle el ala, pero al enterarse Ferrero de esos amores, le proibio a Gómez, que se llegara a las casas, alegando que mientras él sostuviera la familia él mandaba.

Que la disente reconoce que Ferrero tiene rasón en parte, pero que eya también la tiene, porque ya que él la dejó por su hija no puede proibirle a que eya busque la felicidad al lao de otro ombre. Que apesar de sus protestas Ferrero se impuso y la disente le izo caso porque comprendía que apesar de sus caprichos el ombre no es malo del todo y le desía que por ay le acía unas caídas pero la disente no aflojó. Y cuando después de tantas desilusiones pensaba renunciar a los ombres buscando felicidad del nieto que la Manuela esta con filo, risulta que el Ferrero se le manda mudar llevándose a la otra a la Remedios, de quinse añios deedá, y de yapa media sonsa, porque si nó no se explica como puede haberseido con un ombre así.

Que si la disente etubiera en otras condiciones no pediría nada pero obligada a dar este paso teniendo en cuanta a que dispué de lo ocurrido es muy difícil encontrar otro ombre que se quiera ser cargo de la familia. Que por eso presenta esta denuncia pidiendo a la autoridad que le hagan justicia obligando a Ferrero a volver a la casa y que se cace con cualquiera de sus hijas. asi se ciente más obligado a cumplir sus compromisos y que si el no quiere casarse con las muchachas la disente a pesar del resentimiento que le guarda estaría dispuesta a sacrificarse casándose con él nada más que para salbar el honor de la familia. Está todo lo que ha dicho, di por terminada la denuncia, firmando la disente conmigo y los testigos son Fermín Bustamante, mas conocido por el Rengo Bustamante, el peluquero Antonio Alamos, vecinos de esta comisaría y ombres de toda mi confianza.

Fdo: Toribio Sastre, Francisca Sayago, Antonio Alamos, Fermín Bustamante

Nombrese: Al sargento Saturnino Ledesma para que pida prestados dos cabayos y en cuanto pueda salga atrás de la pareja y la agarre ande aya.

Fdo: Toribio Sastre

***

—Ya han pasao cuatro meses de cuando el Eustaquio se fue con la Remedios y no hay noticias. La polecía dice que no lo encuentra, pa´mí que lo escuenden. A mí me han dicho que andan del otro lao de la laguna, por Salvador María. Mañana bien temprano me vua ir pallá.
—Mama, yo la acompaño.
—¡No, mijita! Usté se queda a cuidar las casas y el crío. ¡Ocúpese de su hijo que pa´eso lo trajo al mundo!
Un amanecer soleado y fresco acompañó a Francisca hasta el rancho que le habían indicado. Vio el caballo de Estaquio y gritó:
—¡Ah! ¡Era verdá nomás que estaban acá! ¡Vamo, vamo pa´las casa que ayá vamo a arreglar cuentas!
—Pero mama… No, el Eustaquio no está acá.
—¿Y dónde carajo está ese maula?
—En la pulpería del Churrinche, allá, atrás del fortín.
Apenas traspuso la entrada de la pulpería lo vio.
—A usté lo estoy buscando.
—¿Qué quiere usté, vieja calandraca?
—Quiero que vayamo pa´las casas y vivamo como una familia normal. Eso quiero. Usté es el hombre y como ya estuvo con las tres nos tiene que mantener. Y también al crío que es su hijo.
—¡No, vieja calandraca! Usté quiere esprimirme y que yo trabaje nada más que pa´mantenerlas. No, vieja, yo no voy pa’ ningún lao.
—¡Vos y esa sonsa que te trajiste van a venir o van a saber lo que es bueno, carajo!
—No voy.
—¿Vas a venir o…?

***

ACTA DE DEFUNCIÓN: Lobos, 18 de Junio de 1897.
El infrascripto, Nicolás Couto, alcalde, certifico que Don Eustaquio Ferrero, que muerto lo tengo de cuerpo presente tapao con poncho pampa al parecer rayuno, fué muerto acuchillao al salir de la pulpería El Churrinche, lugar muy conocido y de pública voz y fama en el pago. Interrogao el cadáver por tercera vez y no habiendo el infrascripto obtenido respuesta categórica, resuelve darle sepultura en el campo de los desaparecidos, conforme cuadra sus circunstancias física de que certifica.

Nota: hago constar de que el finao era muy amante de la bebida y muy dado a las galanterías amorosas, por cuya circunstancia tendría una cicatriz en la quijada izquierda producida por un cucharón de grasa caliente que le arrojó al rostro de la cara la hija de la Francisca Sayago, no se sabe porqué safaduría.— Vale.

Deja un comentario