Carta de Dina Meza

Dina Meza

Honduras en un laberinto de represión a la libertad de expresión


 

Desde el año 2013 se inician acciones para la creación de PEN Honduras, una organización que promueve el arte y la cultura en todas sus manifestaciones, se declarara en contra de cualquier tipo de censura y represión; defiende  la libre transmisión de pensamiento; se opone a cualquier forma de supresión de la libertad de expresión en el país, a la censura arbitraria y apoya la prensa libre.

PEN Honduras nació de la esperanza, que le da a una el estar prácticamente en el exilio. Me encontraba en York, Inglaterra, en el Centre For Applied  Human Rights, que recibe a defensores y defensoras de derechos humanos en riesgo, de todo el mundo.

Allí estuve desde enero a mayo de 2013, me fui de mi país con mucha tristeza, estaba bajo serias amenazas y ya estaban atacando a mi hijo e hija.

Debí tomar la decisión de salirme por un rato de Honduras para que no pasara algo fatal con mi familia, fue algo estresante y triste despedirme casi en la clandestinidad de mis dos hijos y mi hija en el aeropuerto, mi corazón me explotaba de tristeza y me preguntaba por qué tenía que salir como delincuente, a escondidas si lo único que hago es defender los derechos humanos y ejercer el periodismo sin ataduras a nadie.

Sin embargo creo que fue la mejor decisión de mi vida, allá en Inglaterra Amnistía Internacional como siempre me brindó su brazo solidario y emprendimos visitas de incidencia para visitar a organizaciones de libertad de expresión y derechos humanos. Se sumó a mi acompañamiento Susi Bascon, una mujer increíble que dirige Brigadas Internacionales de Paz allí en el Reino Unido.

Al visitar organizaciones me encontré con PEN Internacional, fui atendida por Tamsin Mitchell, ahora la Coordinadora para las Américas. Ella me habló que PEN Internacional tenía Centro PEN por todo el mundo, allí saltó la chispa de mi esperanza, le pregunté si me podían apoyar a mi regreso para formar el Centro PEN en Honduras, regresé a mi país y lo primero que hice es iniciar acciones para conformarlo, ha sido todo un camino recorrido, con obstáculos y satisfacciones, con muchos triunfos. Hemos recorrido de la mano de PEN Internacional una alameda de acciones a favor de la libertad de expresión, llegamos hasta la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH, a contarles lo que pasaba en Honduras con los periodistas que estaban y están bajo ataque.

Y el Centro PEN fue aceptado por PEN Internacional el 01 de octubre de 2014, en el 80 Congreso en Biskek, Asia Central, fue una gran satisfacción poder concretar la primera fase de mi sueño, establecer el centro; la segunda fase está en curso, a mi lado están escritores, artistas, periodistas, abogados, estamos echando adelante este proyecto por la libertad de expresión, sueño a un PEN fuerte, sin miedo. De hecho ya hemos avanzado en posicionarnos, la gente cree mucho en que podemos lograr una patria libre de censura, sin discursos de odio y con tolerancia al pensamiento crítico.

Todavía resuenan en mi mente las palabras de aliento de John Ralston, el anterior presidente de PEN Internacional, un hombre fantástico que me dio muchas ideas de cómo conducir el Centro , en su visita a Honduras, por primera vez un presidente de esta organización llegaba a mi país, eso fue un hito en la historia. Sus consejos los estoy implementando, aunque no ha sido fácil esta tarea, vamos avanzando a pasos agigantados.

La situación de libertad de expresión en Honduras es crítica, nos enfrentamos con los monstruos de la intolerancia, de la represión, desde el gobernante hasta los mandos de baja categoría, no conciben que se puede tener una sociedad pluralista, su pensamiento obtuso cree en la imposición y el miedo, contra eso lucha nuestro Centro PEN.

Los periodistas están enfrentando las amenazas, la vigilancia y en el peor de los casos la muerte, estamos muy mal, somos el segundo país más peligroso para ejercer el periodismo. Y ahora está de moda que se impulsen querellas por difamación y calumnia contra los comunicadores que sacan a la luz pública asuntos ilegales de funcionarios del Estado.

Hacia allí nos encaminamos a fortalecer a esos periodistas que han decidido sacar lo oculto, con el apoyo de PEN Canadá establecimos a partir de mayo de 2015 el Premio Periodístico “Escribir Sin Miedo”, este año otorgaremos el segundo, lo que pretendemos es que ya no haya miedo de hablar de las ilegalidades que desde el poder se mantienen ocultas.

Lo que sí les digo es que necesitamos toda la ayuda necesaria, llamamos a todos los Centros PEN del Mundo a mantener puesta su mirada en Honduras, un país bello, rico, pero diezmado por grupos de poder que se han apoderado de su riqueza y quieren mantener secuestrado el pensamiento.

Un gran abrazo al Centro PEN Argentina, les felicitamos por impulsar este esfuerzo que vendrá a difundir el PENsamiento.

 

Dina Meza

Presidenta de PEN Honduras